EVIDENCIAS CIENTÍFICAS

 

Mindfulness se ha convertido en todo un referente en la medicina mente-cuerpo, con una importante consideración, ya que se trata de una intervención complementaria reconocida por el NIH (Instituto Nacional de Salud de EEUU).

 

Hoy en día es una técnica más de las llamadas Terapias de Tercera Generación en psicología, la cual ha ido introduciéndose a traves de variadas intervenciones como:

 

  • Terapia cognitiva basada en mindfulness MBCT.
  • Terapia conductual dialéctica DBT.
  • Prevención de recaídas basada en mindfulness MBRP.
  • Terapia de aceptación y compromido ACT.
  • Terapia focalizada en la aceptación CFT.
  • Entrenamiento en alimentación consciente basado en mindfulness MB-EAT.
  • Mejora de relaciones basada en mindfulness MBRE.
  • Terapia breve relacional BRT.
  • Manejo del dolor basado en mindfulness MBPM.

 

Se trata de una intervención validada científicamente y reconocida por instituciones universitarias y de salud de muchos paises. En España se imparte en universidades como la Universidad Complutense de Madrid o la Universidad de Zaragoza entre otras.

 

 

RELACIONES ENTRE LA PRÁCTICA DE LA MEDITACIÓN MINDFULNESS Y LOS PROCESOS QUE OCURREN EN EL CEREBRO

 

"Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro"  - Santiago Ramón y Cajal -

 

Actualmente nos podemos beneficiar de las técnicas de neuroimagen y del procesamiento computarizado de las señales electroencefalográficas para conocer la relación entre mente y cerebro y en este caso concreto nos ayudan a conocer que ocurre en el cerebro cuando practicamos Mindfulness.

 

-MENTE DE PRINCIPIANTE:

 

(Simón, 2007) explica que consiste en liberarse de todo conocimiento previo y percibir la realidad como si fuera la primera vez que se viera. Pues bien, lo que nos lleva  a la percepción de la realidad, según Engel, Fries y Singer (2001) se conoce como procesamiento de arriba a abajo y se refiere a los procesos de las redes tálamocorticales ente los estímulos sensoriales entrantes. Estos procesos son los que nos ayudan a procesar y clasificar la información y nos permiten tomar una decisión rápida necesaria para sobrevivir, pero aquí se pierde una parte de información entrante novedosa que no estaba incluida en las categorías anteriores. Se percibe la información influida por aspectos ya conocidos de la realidad y se elimina la parte novedosa, esta forma de percepción va en detrimento de la información viva que sucede en cada momento. Vivir el aquí y el ahora correspondería a un procesamiento de abajo a arriba.

 

Siegel (2007) hace una clasificación de los tipos de información sensorial en la práctica de la Atención Plena: los cinco sentidos, que nos informan del mundo físico externo y cuyas áreas están en el cortex posterior; la interocepción, relacionada con el mundo físico interno y que implican a la corteza somatosensorial, zonas medias prefrontales y la ínsula; la autoconciencia o visión de la mente en la que actúa la corteza prefrontal medial; y resonancia de nuestras relaciones personales en el que intervienen las neuronas en espejo y la corteza prefrontal medial. El procesamiento de arriba a abajo limita y simplifica toda esa información que pertenece a los niveles superiores de procesamiento. Al practicar Mindfulness, y activar una atención más plena a estas dimensiones de información dificultamos el procesamiento de arriba a abajo y damos acceso a una información más rica a las áreas prefrontales, activando especialmente la corteza prefrontal dorsolateral.

 

Nuestra capacidad de auto-observación, es decir, el darnos cuenta de nuestros procesos mentales que estamos utilizando están asociados a las zonas más medias del córtex prefrontal, la corteza orbitofrontal.

 

 

 

 

 

EFECTOS DE MINDFULNESS ESTUDIADOS CIENTÍFICAMENTE


-Detección rápida de estímulos visuales.

-Forma no reactiva de conciencia sensorial.

-Descenso en la actividad cerebral en zonas relacionadas con la ansiedad.

-Mayor acostumbramiento al estímulo del dolor.

-Mayor capacidad para tener un mejor control y para amortiguar respuestas  fisiológicas básicas.

-Mejora en ansiedad, depresión y patrones de sueño.-Aumento de la empatía y otras respuestas emocionales.

-Aumento de emociones positivas.

-Refuerza un equilibrio interno.

-Descenso del adelgazamiento del tejido cerebral propio del envejecimiento.

-Disminución del volumen de la amígdala (procesamiento del miedo).

-Aumento de conexiones cerebrales

-Mayor actividad de la telomerasa (longevidad celular).